Cultura musical y Contraste reinan en Etnosur 2013.

Cultura, juventud, música, diversión, talleres, miradas, sentidos, sentimientos… Es muy difícil definir la edición de Etnosur 2013. Nos ha hecho emocionarnos, divertirnos y desconectar, trasladándonos a una galaxia donde la música y la multiculturalidad han sentado su campamento en los diferentes escenarios repartidos por Alcalá La Real.
El viernes fue una jornada muy especial, la agrupación Diouke animó a todo el público con una mezcla de sonidos maravillosos, influencia de diferentes culturas y procedencias, acorde con la puesta en escena de los diferentes miembros que componen Diouke, quienes rompen fronteras a través de cada nota musical.
El ambiente por el Paseo de los Álamos, un paseo respirando el olor a artesanía, a madera, piel y jabones nos envolvía hasta llegar al escenario principal, pero antes pasando por la mezcla de sabores, pudiendo degustar la gastronomíaa de todos los países en el espacio de restauración Pipiripao. Damos fe de unas pizzas, burritos mexicanos y zumos naturales que eran verdaderos manjares, ¡cada año nos gusta más el espacio gastronómico!
Pilas recargadas para ver en escena a Dakhabrakha y dejarnos adentrar en una de las noches más especiales de Etnosur 2013.
Pero cuando comenzaron a sonar las primeras notas de Jorge Pardo y todo el séquito de músicos que lo acompañaban el ambiente se volvió diferente. Composiciones mágicas, instrumentos que le hablaban a otros, melodías capaces de construir verdaderas historias o películas de tan sólo minutos y una magia especial que invadió la noche del viernes.
La mezcla y combinación perfectamente casadas entre el saxofón y la flauta de Pardo y la Asociación Pep Ventura y Ensemble Cofrade de Alcalá La Real hicieron iluminar las miradas del público, elevar el vello de los sentimientos y apagar todo lo demás que no fuese el sonido de su música.
Los talleres y actividades pensadas para los más pequeños, mezcladas con la variedad musical que ofrecía el sábado hizo que Alcalá La Real estuviera ambientada hasta en las horas de sol más intenso. Las colas para acceder a una de las 1500 localidades del circo eran inmensas, nadie quería quedarse sin su entrada pese a tener que esperar a falta de sombras.
A partir del anochecer las gaitas invadieron el escenario principal de Etnosur 2013 con la agrupación Ethno Trio Troitsa, que con sonidos que recordaban a Galicia, nos hicieron bailar a todos y calentar motores antes de la llegada de Auli y sus ritmos incansables, y Bcuc, agrupación que puso el broche de oro de los grupos internacionales del sábado, dando paso a la Etnoteca.
Más de 30 actividades diarias reinaban en cada uno de los días del fin de semana etnosureño, siendo difícil llegar a tiempo y poder ver todos los eventos, pero es otro de los  alicientes que consiguen que cada año queramos más y más Etnosur.

¡Larga vida a la música y la cultura!

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